Wash trading
El wash trading consiste en operar contra uno mismo —o con una parte confabulada— para crear la apariencia de actividad de mercado sin ningún cambio real de propiedad ni descubrimiento genuino de precios. El mismo actor está en ambos lados de la operación, por lo que el volumen registrado es falso.
Por ejemplo, un exchange o un creador de mercado podría ejecutar bots que compran y venden un token entre sus propias cuentas miles de veces al día, inflando el volumen reportado para atraer listados, posicionarse mejor en los agregadores de datos o hacer que un token parezca activamente negociado. En los mercados de NFT, se han usado operaciones simuladas entre billeteras de un mismo propietario para fabricar un historial de precios y, en ocasiones, para obtener (farming) tokens de recompensa por operar.
El wash trading es ilegal en los mercados regulados y está prohibido por las plataformas cripto de buena reputación, pero se ha documentado de forma persistente en partes del sector; las investigaciones han encontrado repetidamente que una parte sustancial del volumen cripto reportado en plataformas con poca regulación no es genuina. Por eso las cifras de volumen merecen escepticismo, sobre todo en tokens pequeños y exchanges menores. Un error común es creer que un volumen reportado alto demuestra que un mercado es líquido y saludable; el volumen de wash trading se evapora justo cuando intentas operar contra él, así que la profundidad del libro de órdenes y el slippage son mejores señales de liquidez que el volumen que aparece en los titulares.