Divergencia
Hay divergencia cuando el precio y un indicador de momentum se mueven en direcciones opuestas, lo que señala que la fuerza que impulsa una tendencia puede estar debilitándose aunque el precio siga avanzando. En la divergencia bajista, el precio marca un máximo más alto mientras que un oscilador como el RSI o el MACD marca un máximo más bajo, lo que sugiere que la subida avanza con un impulso que se apaga. En la divergencia alcista, el precio marca un mínimo más bajo mientras que el indicador marca un mínimo más alto, lo que sugiere que la presión vendedora se está agotando.
Por ejemplo, supongamos que Bitcoin sube de 68.000 dólares a un nuevo máximo de 71.000 dólares, pero el RSI diario alcanza un pico de 65 frente a 78 en el máximo anterior. El precio es más alto, el momentum es menor: una divergencia bajista que haría que los seguidores de tendencia fueran más cautos a la hora de perseguir el nuevo máximo.
También existe la divergencia oculta, en la que el indicador marca un nuevo extremo pero el precio no, algo que los traders interpretan como una pista de continuación de la tendencia y no como un aviso de reversión. Un error común es creer que la divergencia es por sí sola una señal de venta o de compra; las divergencias pueden persistir a lo largo de varios máximos o mínimos más antes de que el precio gire de verdad, sobre todo en tendencias cripto fuertes, así que la mayoría de los traders las usan como una alerta para reducir el riesgo o buscar confirmación en la estructura y el volumen, no como un disparador inmediato.