Momentum
El momentum (o impulso) es la velocidad a la que cambia el precio: con qué fuerza y con qué rapidez se mueve un mercado en su dirección actual. En el análisis técnico se trata como una propiedad medible: un momentum fuerte significa cambios de precio grandes y constantes en una dirección, mientras que un momentum que se apaga significa que los movimientos se van reduciendo aunque la dirección todavía no haya cambiado. Indicadores como el RSI, el MACD y el oscilador de tasa de cambio intentan cuantificarlo, y todo un estilo de trading —el trading de momentum— se basa en la observación de que los activos que se mueven con fuerza en una dirección suelen continuar durante un tiempo.
Por ejemplo, si Bitcoin encadena una serie de grandes velas diarias verdes con volumen creciente mientras los retrocesos se mantienen poco profundos, el momentum es fuerte, y los traders de momentum buscarían sumarse al movimiento en lugar de apostar en contra. Si más adelante los máximos llegan con velas más pequeñas y un RSI debilitado, el momentum se está apagando aunque el precio siga subiendo, a menudo un aviso temprano de cambio de tendencia.
Un error común es creer que momentum y tendencia son lo mismo; un mercado puede estar en tendencia alcista mientras el momentum se deteriora, que es justo lo que captan las señales de divergencia. El momentum describe la potencia del motor, mientras que la tendencia describe la dirección del viaje, y el motor suele toser antes de que el coche dé la vuelta.