Precio del gas
El precio del gas es la cantidad que paga un usuario por cada unidad de gas para que se ejecute una transacción en Ethereum y cadenas similares: en la práctica, la puja de una subasta continua por un espacio de bloque escaso. Se expresa en gwei, donde un gwei es una milmillonésima parte de un ETH, y la comisión total de la transacción es igual al gas utilizado multiplicado por el precio del gas.
Desde la actualización EIP-1559 de 2021, el precio del gas de Ethereum tiene dos componentes. La comisión base la fija el protocolo mediante un algoritmo y se mueve con la congestión —sube cuando los bloques están llenos a más de la mitad y baja cuando están más vacíos— y se quema, con lo que ese ETH se retira de forma permanente del suministro. Además, los usuarios añaden una comisión de prioridad (propina) que va al proponente del bloque como incentivo para incluir su transacción antes. Las billeteras lo gestionan permitiéndote fijar una comisión máxima que estás dispuesto a pagar; se te reembolsa lo que la comisión base real no consuma. Por ejemplo, en horas tranquilas la comisión base puede situarse en unos pocos gwei, con lo que una transferencia simple cuesta centavos, mientras que un lanzamiento frenético de un token puede llevarla a cientos de gwei.
Un error común es creer que un precio del gas bajo hace que una transacción falle; las transacciones con un precio insuficiente no fallan: simplemente esperan en el mempool, a veces indefinidamente, hasta que las comisiones bajan o el remitente las reemplaza con una puja más alta. Los precios del gas en los rollups de Layer 2 siguen la misma lógica pero suelen ser mucho más bajos, ya que reparten los costes de Ethereum entre muchas transacciones agrupadas.