Travel Rule (regla de viaje)
La Travel Rule es un requisito regulatorio por el que las instituciones financieras que transmiten fondos deben hacer llegar junto con la transferencia información identificativa del remitente y del destinatario. Extendida a las criptomonedas por las directrices del GAFI (FATF), obliga a los exchanges y a otros proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) a compartir los datos del originante y del beneficiario, como nombres e identificadores de cuenta, cuando transfieren criptomonedas entre plataformas por encima de determinados umbrales.
La norma existe para que las transferencias cripto entre empresas reguladas dejen el mismo rastro de auditoría que las transferencias bancarias, lo que dificulta el blanqueo de capitales y la evasión de sanciones. Por ejemplo, cuando un cliente retira bitcoin de un exchange a su cuenta en otro exchange, la plataforma emisora debe transmitir la información identificativa del cliente a la plataforma receptora mediante un protocolo de mensajería seguro; se han creado varios sistemas del sector específicamente para transportar esos datos junto con la transacción on-chain.
Un error común es creer que la Travel Rule pone datos personales en la blockchain; la información de identidad viaja por canales off-chain separados entre las instituciones, no dentro de la transacción. La aplicación varía según la jurisdicción en cuanto a umbrales, plazos y tratamiento de las transferencias a billeteras de autocustodia (no alojadas, o «unhosted»): algunos regímenes exigen a los exchanges recopilar información sobre las billeteras privadas que reciben retiros, o verificar su titularidad. Para los usuarios, la norma se manifiesta sobre todo como preguntas adicionales al retirar a una dirección externa, por ejemplo que te pregunten quién es el titular de la billetera de destino.