Glosario
Infraestructura blockchain

Gas

El gas es la unidad que mide cuánto trabajo computacional requiere una transacción en Ethereum y en blockchains de contratos inteligentes similares, y pagarlo es la forma en que los usuarios compensan a la red por ejecutar sus operaciones. Cada acción tiene un coste de gas definido por el protocolo: una simple transferencia de ETH cuesta 21.000 unidades de gas fijas, mientras que interactuar con un contrato inteligente complejo —un swap de tokens, la acuñación de un NFT— consume mucho más porque desencadena más cómputo y más almacenamiento.

La comisión total que pagas es el gas utilizado multiplicado por el precio por unidad de gas, que fluctúa con la demanda de espacio en los bloques. Desde la actualización EIP-1559 de Ethereum en 2021, ese precio tiene dos partes: una comisión base fijada por el protocolo que se quema (se destruye) y una propina opcional que va al proponente del bloque para dar prioridad a tu transacción. Por ejemplo, un swap de tokens en un exchange descentralizado puede consumir unas 150.000 unidades de gas; cuando la red está tranquila eso puede costar una fracción de dólar, pero durante un lanzamiento popular de NFT el mismo swap puede costar muchas veces más.

Un error común es creer que el gas es un token aparte que tienes que comprar; el gas es solo una unidad de medida, y las comisiones se pagan en la moneda nativa de la cadena: ETH en Ethereum. El gas cumple una función de seguridad más allá del pago: como cada paso computacional cuesta algo, es económicamente imposible saturar la red con bucles infinitos o con ataques de denegación de servicio gratuitos.

Guías que tratan este tema

Noticias recientes que mencionan Gas

Términos relacionados