Cripto 101
Cripto 101 · guía 10 de 12

Las comisiones de las criptomonedas, explicadas: gas, trading y retiradas

Todas las comisiones que te encontrarás —gas de red, maker/taker del exchange, spreads, comisiones de retirada— y cómo reducirlas.

6 min de lecturaRevisada por Pim Feltkamp · 11 ago 2026Traducida del original en inglés

En resumen

Las comisiones de red (gas) pagan a la blockchain, aumentan con la congestión y la complejidad pero no con la cantidad, y varían mil veces entre cadenas: las Layer 2 y las cadenas de comisiones bajas hacen viables las transferencias pequeñas.

En esta guía
  1. Comisiones de red (gas): pagar a la propia blockchain
  2. Comisiones de trading del exchange: maker, taker y niveles
  3. El spread: la comisión que no lleva etiqueta
  4. Comisiones de retirada y de depósito
  5. Un ejemplo de ida y vuelta
  6. Conclusiones clave

Cada transacción con criptomonedas paga a alguien: a la red que la procesa, al exchange que la casa o al creador de mercado que está al otro lado. Las comisiones adoptan cuatro formas principales —comisiones de red (gas), comisiones de trading del exchange, spreads y comisiones de retirada— y, aunque cada una parece pequeña, entre todas suelen costar a los principiantes descuidados varios puntos porcentuales por cada ida y vuelta. Saber dónde se esconde cada comisión es la manera de reducirlas.

Comisiones de red (gas): pagar a la propia blockchain

Cuando envías criptomonedas de una billetera a otra o interactúas con un contrato inteligente, pagas una comisión de red, que en Ethereum se llama gas. Esta comisión no va a ninguna empresa; paga a los validadores o mineros que procesan las transacciones y protegen la cadena, y existe para racionar el espacio limitado de los bloques. Cuando mucha gente quiere que se procesen transacciones a la vez, las comisiones suben; cuando la red está tranquila, bajan.

Tres factores determinan lo que pagas:

  • Qué cadena usas. Las diferencias son enormes. Una transferencia sencilla puede costar unos dólares en la mainnet de Ethereum en periodos de mucha actividad, fracciones de centavo en Solana y alrededor de un centavo o menos en redes Layer 2 de Ethereum como Arbitrum o Base, sobre todo tras la actualización de Ethereum de 2024, que dio a los rollups un espacio de datos dedicado y barato.
  • Qué hace la transacción. Una transferencia simple de un token es barata; una interacción compleja de DeFi que toca varios contratos consume mucho más gas. En Ethereum, el gas mide el trabajo computacional y se cotiza en gwei (milmillonésimas de un ETH). Desde la actualización EIP-1559, cada transacción paga una comisión base fijada por el protocolo (que se quema) más una propina de prioridad opcional para que se incluya antes.
  • Cuándo transaccionas. La congestión es irregular. Durante una fiebre de minteo de NFT o un desplome del mercado, las comisiones de la mainnet pueden multiplicarse por diez durante horas. Si tu transacción no es urgente, esperar a un periodo tranquilo (los fines de semana y las horas de menos actividad suelen ser más baratos) o dejar que tu billetera use un ajuste de comisión «bajo» puede reducir el coste de forma notable.

Una peculiaridad que conviene interiorizar: el gas se cobra por transacción, no por cantidad. Enviar 10 dólares cuesta lo mismo que enviar 100.000 dólares. Eso hace que las transferencias pequeñas en cadenas caras resulten proporcionalmente brutales —una comisión de 3 dólares es el 30 % de una transferencia de 10 dólares— y despreciables en las grandes.

Comisiones de trading del exchange: maker, taker y niveles

Los exchanges centralizados cobran un porcentaje de cada operación. La mayoría usa un modelo maker/taker:

  • Una comisión taker se aplica cuando tu orden se ejecuta de inmediato contra una orden existente: una orden de mercado, o una orden límite con un precio que se ejecuta al instante. «Tomas» liquidez del libro.
  • Una comisión maker (normalmente más baja, a veces nula) se aplica cuando tu orden límite queda en el libro hasta que otra persona la ejecuta. «Creas» liquidez.

Las tarifas típicas para particulares en los grandes exchanges van aproximadamente del 0,1 % al 0,6 % por operación, con los makers en el extremo bajo. La diferencia existe porque los exchanges quieren libros de órdenes profundos, así que subvencionan la paciencia. En una compra de 1.000 dólares, la diferencia entre una comisión taker del 0,4 % y una maker del 0,1 % es de 3 dólares: trivial una vez, significativa si operas cada semana.

Las tarifas suelen bajar con niveles según el volumen de 30 días, y algunos exchanges descuentan las comisiones pagadas con su propio token. Fíjate también en la diferencia de comisiones entre la interfaz sencilla de un exchange y su interfaz avanzada/pro: las pantallas de «convertir» o de compra instantánea, pensadas para principiantes, en las grandes plataformas suelen cobrar en la práctica un 1 % o más, mientras que la misma operación en la interfaz de libro de órdenes del mismo exchange cuesta una fracción de eso. Aprender a colocar una orden límite en la interfaz pro es, a menudo, la optimización de comisiones de mayor valor al alcance de un principiante.

Las compras con tarjeta merecen su propia advertencia: comprar criptomonedas con una tarjeta de crédito o débito suele costar entre el 2 % y el 4 % en comisiones de procesamiento, y los emisores de la tarjeta pueden además tratarlo como un adelanto en efectivo. Las transferencias bancarias (tipo ACH/SEPA) suelen ser gratuitas o casi gratuitas: más lentas, pero muchísimo más baratas.

El spread: la comisión que no lleva etiqueta

Incluso con comisión cero, pagas el spread: la diferencia entre el precio más alto que pagarán los compradores (bid) y el más bajo que aceptarán los vendedores (ask). Si compras al ask, quedas instantáneamente en pérdidas por el importe del spread si vendieras de vuelta al bid.

En pares líquidos como BTC/USD en un exchange grande, los spreads son diminutos: a menudo unas pocas centésimas de punto porcentual. En tokens de pequeña capitalización o en exchanges menores, son habituales spreads del 0,5 % al 2 %, y los brókeres «sin comisiones» suelen obtener sus ingresos cotizándote precios más amplios que los del mercado abierto. La prueba es sencilla: compara el precio que te cotizan con el precio medio de mercado en un exchange grande o en un agregador. Una plataforma que anuncia comisiones cero mientras te ejecuta la orden a un 1,5 % del precio medio de mercado te está cobrando un 1,5 %.

En los exchanges descentralizados, el coste análogo es el slippage más la comisión del pool: las operaciones en un DEX suelen pagar una comisión para los proveedores de liquidez del 0,01 % al 1 % (el 0,3 % es un nivel habitual), y las operaciones grandes contra pools poco profundos mueven el precio en tu contra. El ajuste de tolerancia al slippage de tu billetera limita lo mala que puede ser la ejecución que aceptas.

Comisiones de retirada y de depósito

Mover criptomonedas fuera de un exchange a tu propia billetera conlleva una comisión de retirada, normalmente una cantidad fija por activo que cubre la comisión de red, a menudo con un recargo. Los exchanges las fijan de forma administrativa, así que pueden ir por detrás de las condiciones reales de la red en cualquier sentido.

Aquí compensan dos hábitos:

  1. Revisa las opciones de red. Muchos activos se pueden retirar por varias redes. Retirar USDC por la mainnet de Ethereum puede costar varios dólares en comisiones, mientras que el mismo activo por una Layer 2 o por otra cadena compatible cuesta unos centavos. Asegúrate solo de que tu billetera receptora admite de verdad la red elegida: una red que no coincide es la forma en que los fondos quedan varados.
  2. Agrupa tus retiradas. Como las comisiones de retirada son fijas, diez retiradas pequeñas cuestan diez comisiones. Acumula y mueve una sola vez.

Las retiradas de moneda fiat a tu banco tienen su propio baremo: a menudo gratuitas para las transferencias estándar, con un porcentaje o una cantidad fija para las opciones instantáneas y los pagos a tarjeta.

Un ejemplo de ida y vuelta

Sigue 1.000 dólares por un camino descuidado y por uno cuidadoso.

Descuidado: compras 1.000 dólares de ETH con tarjeta en una pantalla de compra instantánea (3 % de comisión de tarjeta ≈ 30 dólares, más un spread efectivo de ~1 % ≈ 10 dólares), retiras por la mainnet de Ethereum a una hora de mucha actividad (5 dólares) y más tarde haces un swap en un DEX con una tolerancia alta al slippage (0,3 % de comisión + 1 % de slippage ≈ 13 dólares). Total: unos 58 dólares, casi un 6 %, antes de que el mercado se haya movido siquiera.

Cuidadoso: depositas los fondos por transferencia bancaria (gratis), colocas una orden límite maker en la interfaz pro (0,1 % ≈ 1 dólar), retiras fondos denominados en USDC a través de una Layer 2 (0,10 dólares) y haces un swap en un DEX en horas tranquilas con un slippage ajustado (0,3 % + impacto mínimo ≈ 3,50 dólares). Total: menos de 5 dólares.

La misma operación, las mismas plataformas, más de diez veces de diferencia, debida por completo a las decisiones de ruta.

Conclusiones clave

  • Las comisiones de red (gas) pagan a la blockchain, aumentan con la congestión y la complejidad pero no con la cantidad, y varían mil veces entre cadenas: las Layer 2 y las cadenas de comisiones bajas hacen viables las transferencias pequeñas.
  • Las comisiones del exchange premian la paciencia: las órdenes límite maker en una interfaz pro cuestan habitualmente una fracción de las compras instantáneas o las órdenes de mercado, y depositar por transferencia bancaria supera a las compras con tarjeta en un 2–4 %.
  • El spread es una comisión invisible: las plataformas de «cero comisiones» suelen recuperarla con peores precios, así que compara siempre tu cotización con el precio medio de mercado.
  • Las comisiones de retirada son fijas: elige la red compatible más barata y agrupa las retiradas pequeñas en una sola.
  • Una ida y vuelta descuidada puede costar ~5 % y una cuidadosa menos del 0,5 %; a lo largo de años de operaciones, la disciplina con las comisiones se acumula como una rentabilidad.

Contenido educativo, no asesoramiento financiero. Lee el aviso legal completo.