Layer 1
Una Layer 1 es una blockchain base que gestiona su propio consenso, seguridad y datos: la red de cimientos sobre la que se liquida todo lo demás. Bitcoin, Ethereum, Solana y Avalanche son todas Layer 1: cada una tiene sus propios validadores o mineros, su propia moneda nativa para pagar comisiones y sus propias reglas, y ninguna depende de otra cadena para finalizar sus transacciones.
El término existe sobre todo por contraste con la Layer 2, las redes construidas sobre una Layer 1 para procesar transacciones de forma más barata heredando su seguridad. En esa pila, la Layer 1 es el tribunal de liquidación final: un rollup como Arbitrum ejecuta miles de transacciones fuera de la cadena, pero acaba publicando sus datos y sus pruebas en Ethereum, de modo que las disputas y los retiros los resuelve el consenso de Ethereum. Por ejemplo, cuando las comisiones de Ethereum se disparan, los usuarios pueden operar en una Layer 2 en su lugar, pero los activos que mueven siguen anclados a Ethereum, la Layer 1.
El diseño de las Layer 1 es donde aprieta el famoso trilema de la escalabilidad: es difícil maximizar a la vez la descentralización, la seguridad y la capacidad de procesamiento, así que las cadenas base asumen compromisos distintos: Bitcoin prioriza la simplicidad y la seguridad, Solana persigue la capacidad de procesamiento bruta con requisitos de hardware más exigentes y Ethereum se posiciona cada vez más como una capa segura de liquidación y de datos mientras traslada la escalabilidad a las Layer 2. Un error común es creer que «Layer 1» implica superioridad sobre Layer 2; las capas son funciones complementarias de una pila, no una clasificación de calidad, y buena parte de la actividad cotidiana ocurre ya deliberadamente fuera de la capa base.