Minería de liquidez (liquidity mining)
La minería de liquidez (liquidity mining) es un programa de incentivos en el que un protocolo distribuye sus propios tokens entre los usuarios que aportan liquidez, de hecho pagando a la gente con tokens de nueva emisión para arrancar la profundidad de mercado. Es una forma concreta de yield farming: la «minería» no es trabajo computacional, sino el acto de aportar capital, recompensado con emisiones de tokens además de las comisiones de trading habituales.
El ejemplo canónico es el lanzamiento del token COMP de Compound en junio de 2020, que repartió COMP entre prestamistas y prestatarios y desencadenó el auge del DeFi Summer. Una configuración típica hoy es la siguiente: un nuevo exchange descentralizado quiere mercados profundos, así que anuncia que quien aporte liquidez a determinados pools ganará su token de gobernanza además de las comisiones del pool, a una tasa proporcional a su parte del pool y al tiempo que permanezca.
Para los protocolos, la minería de liquidez resuelve un problema de arranque en frío: los mercados necesitan liquidez para atraer a los traders, y los traders para que aportar liquidez valga la pena. Un error común es creer que estas recompensas son un ingreso sostenible; las emisiones suelen disminuir con el tiempo, y gran parte del capital que atraen es mercenario y se va en cuanto bajan las recompensas. Los participantes también deben sopesar los riesgos habituales de los proveedores de liquidez, en especial la pérdida impermanente y la tendencia de los tokens obtenidos a bajar de precio cuando quienes los reciben los venden.